Las primeras setas
20 Julio, 2009 + Subido por Santi SantamariaAunque es en otoño cuando nuestros bosques son más generosos en la cantidad y la variedad de setas que nos ofrecen, a mediados de verano ya podemos disfrutar de algunos hongos
Aunque es en otoño cuando nuestros bosques son más generosos en la cantidad y la variedad de setas que nos ofrecen, a mediados de verano ya podemos disfrutar de algunos hongos
Hoy me inspira la cocina griega, una cocina de verano. Escribo sentado en una silla de mimbre de una taberna, a la sombra de unos árboles acariciados por una leve brisa. Grecia tiene una luz potente, clara, de azules sutiles y contrastados que favorecen la vida contemplativa
La bola de la olla o, en catalán, “pilota”, es una exquisitez cuyo consumo no deberíamos desdeñar ni siquiera en esta cálida primavera que nos acompaña
En estos días en que tanto se habla de gripe porcina, reivindico la carne de cerdo como elemento imprescindible en la cultura culinaria catalana y, por lo tanto, de mi cocina
Andalucía posee una gama de productos de una variedad, una personalidad y una calidad inmensas. Sus productos, sus platos, sus sabores te convierten en promotor de su cocina y su gente donde vayas.
Antes de subir al escenario a tocar el clarinete, al polifacético director de cine le gusta merendar. Desconozco si se entrega a los fogones, aunque no le debe faltar quien le eche una mano, como Scarlett Johansson, quien declaró el año pasado que “con Woody Allen trabajaría hasta en su servicio de cocina”.
Cortar las rebanadas de pan largas y finas, untarlas de aceite de oliva y tostarlas en el grill. Frotarlas muy levemente con ajo crudo y salarlas justo antes de servirlas.
En una conferencia pronunciada a mediados del pasado año, José Enrique Campillo presentó nuevamente las tesis de su ensayo “El mono obeso” que le han otorgado popularidad entre la opinión pública, siempre atenta a las propuestas y estudios que pretenden combatir una de las plagas que azotan a la sociedad moderna: la obesidad.
En casa, cuando vivía mi padre y podía ir al campo, al empezar el nuevo año se renovaba el calendario de los payeses, que durante doce meses convivía con la familia, colgado de un cordel al lado de la radio. Hace medio siglo, sin televisión y escuchando la voz de Dolores Abril o Manolo Caracol como aperitivo antes de la sopa, contemplábamos aquel calendario cuyas hojas, a medida que iban pasando días, se tornaban de un color más amarillento y de una textura crujiente.