En uno de sus artículos para el Magazine de La Vanguardia, Santi Santamaria recordaba al filósofo alemán Georg Simmel, quien “con su acostumbrada clarividencia, supo explicar que ‘los valores se miden según los otros valores que han de sacrificarse para obtenerlos’. También afirmó algo tan elemental como que ‘toda existencia individual está determinada por innumerables influencias del ambiente humano’, entre las cuales yo creo lógico introducir la cocina. Por eso defiendo unos valores para la cocina, porque creo que ésta nos puede ayudar a encontrar un camino a la felicidad a partir del equilibrio y el respeto por el medio y por el individuo: una cocina buena y justa. Siguiendo a Simmel, una cocina con valores distintos defiende por fuerza una visión de la existencia individual distinta”. En otro artículo para la misma revista, recordaba que “en función de los alimentos que ponemos en el interior de un plato estamos de alguna manera defendiendo un modelo de sociedad”. Hoy parece que algunos se apuntan a ese carro con trascendentales declaraciones cuyos ilustres exégetas se olvidan casualmente de recordar a Santi Santamaria, que se mojó en debates que la inmensa mayoría de sus colegas optaron por esquivar o por denigrar.
Siguiendo, pues, la estela de Santi, en Can Fabes siempre se ha entendido que hay que comprometerse con la sociedad y con quienes más necesitan nuestro apoyo. Por eso este otoño, apoyamos la iniciativa de la ONG Camins para la construcción de una vivienda-granja para cinco chicas huérfanas del poblado de Ruli (Ruanda). Los productos obtenidos en la granja se destinarán al orfanato de donde provienen las chicas, que acoge a 124 niños y niñas, y al comedor escolar de un centro donde estudian 800 alumnos de entre 5 y 15 años. El equipo de Can Fabes, junto a otros artistas como Diego Cortés o el Màgic Andreu, colaborará en la cena espectáculo de Camins que se celebrará el 24 de octubre a las 21:30 h en la carpa del Circ Cric, en Sant Esteve de Palautordera. El precio del ticket es de 140 € por persona. Pero, como nos aclararía Simmel, su valor es mucho más alto.
4 comentarios a "Cocina solidaria: Ruanda"
Muy bien. Hay que ser solidarios :)
Citar a Simmel… Que tiempos estos… Y los valores están en otra parte, fuera del precio, los mercados, las riquezas financieras. Los valores se guardan en la amistad y la memoria, el compromiso con el otro y con un trabajo que no es especular, ni robar, ni someter, ni engaña, ni hacer feliz a quién viene a comer. Nada cambia porque tengáis menos estrellas… hay tantas en el cielo… y en la memoria de quién pasa por vuestra cocina.
Pensar en voz alta y sin miedo, proponer otro camino a la autopista dominante. Vuestra cocina es valiosa, no sólo por la memoria de Santi sino porque es vuestra y propia.
¡Salud!.
Me alegro que alguien decide dar herramientas a los necesitados para que puedan obtener su propio sustento, en vez de enviar sacos de comida…
Creo que lo primero es lo mas importante.
Es lindo ver como mediante una herramienta tan noble como la cocina podemos dar felicidad y solidariamente construir un mundo mas justo y humano…
Debate!