Muchas veces se ha menospreciado al servicio en los ambientes profesionales, tildando a los camareros de “transportistas de platos”. Pero los buenos camareros actuales son mucho más: dominan varios idiomas, entre ellos imprescindiblemente el inglés; se desenvuelven con elegancia y soltura, como si sus movimientos estuvieran coreografiados; son observadores y buenos psicólogos; y conocen la cocina en profundidad, para poder dar a los clientes las explicaciones de cada plato que éstos les requieran.
La mayoría del personal de sala de mis restaurantes tiene edades comprendidas entre 20 y 25 años, con estudios de hostelería ya terminados. No solemos ser su primer restaurante, de modo que no parten de cero. Al ingresar, se les presenta la casa, su estilo, su filosofía de trabajo y, tras un período de adaptación más o menos vigilado, ya tienen la soltura necesaria para atender mesas.
La estructura del personal de sala ya no está tan jerarquizada como en otros tiempos, cuando había un escalafón con maitre, segundo maitre, jefe de rango, camarero… En la cúspide de la pirámide, en Can Fabes, estoy yo, Santi Santamaria, el cocinero propietario, y, para lo referente a la sala, mi esposa, Àngels Serra.

Àngels dirige una gran orquesta
Inmediatamente después se encuentra el maitre, Cándido Tardío.

Cándido consultando con el propietario
En el Santceloni o en el Evo, en cambio, la estructura es más simple, y el vértice lo ocupa el director de sala o maitre. El maitre tiene a sus órdenes directas al segundo maitre. El maitre y el segundo maitre no se limitan a anotar las comandas, sino que además ejecutan las operaciones técnicamente complejas, como trinchar un plato ante el cliente, pasar los quesos o preparar un cóctel. Los camareros que llevan más tiempo en la casa son los jefes de rango, que tienen sus ayudantes, y todos están organizados, coordinados y supervisados por el maitre. La estructura relativamente flexible de la casa, en todos mis restaurantes, permite que al cabo de unos cuantos meses de ingresar en ella, un ayudante pueda pasar a ser jefe de rango.
El personal de servicio entra a las diez y media y realiza la mise en place, es decir, la puesta a punto de la sala para recibir a los clientes: se ultiman detalles de limpieza, se repasa la mantelería, se ponen las mesas, se revisa el listado de reservas y, en el office, se limpian los metales (plata, cobre, etcétera),

Limpieza rima con delicadeza
se comprueba el servicio de cafetería, el estado de las cartas, las flores… La mise en place tiene que estar terminada a la hora de comer del personal, es decir, a las doce y cuarto. Para que los horarios de trabajo no sean excesivamente prolongados, hay un turno de apertura y uno de cierre, que entra en acción en cuanto ha concluido la mise en place y los responsables del turno de apertura van a asearse y a ponerse los uniformes para empezar a atender a los clientes, que llegan a partir de la una y media.
En función del listado de reservas, se hace una planificación y se distribuyen las mesas a los camareros, con un máximo de ocho a diez cubiertos por camarero. Del plan de mesas tienen copia en cocina y en pastelería, para que exista una perfecta coordinación entre las líneas. En la puerta se procura que siempre haya alguien, como ya hemos visto, y, con la llegada de los clientes, empieza el ritual.
El personal de puerta ofrece a los clientes un aperitivo o los acompaña a la mesa. A continuación, el maitre les lleva las cartas y, si los clientes desean tomar ya en la mesa el aperitivo, se lo sirve generalmente el camarero asignado a la mesa, aunque de este cometido se encarga a veces el sumiller.

Dos grandes sumilleres: Arnaud (izquierda) y Joan Carles (derecha)
Cuando los clientes dan muestras de haber decidido lo que van a comer, la propietaria o el maitre van a tomarles la comanda. Luego pasa por la mesa el sumiller y, a partir de aquí, de la atención se ocupa básicamente el camarero encargado de la mesa, aunque a lo largo de las dos o tres horas que acostumbra a durar la comida es habitual que vayan pasando por la mesa tanto el maitre como el sumiller e incluso la propietaria. Antes de servir el café, se pregunta a los clientes si desean tomarlo o fumar un cigarro en el salón destinado a este fin. Cuando los clientes abandonan el restaurante, siempre hay alguien que se encarga de acompañarlos a la puerta y despedirlos. Solemos obsequiarles con algún ejemplar de las guías de las asociaciones Relais & Châteaux y Traditions & Qualité. Al abandonar la sala los comensales, se desmonta su mesa. Cuando ya no queda nadie en el restaurante, vuelve a empezar el ciclo de la mise en place.
Nuestra filosofía de atención al cliente es que el servicio sea pulcro, educado, de trato agradable y discreto, sin estridencias ni confianzas excesivas. Hay que simplificar al máximo el servicio, sin barroquismos: no hace falta acabar las salsas en el comedor, no hay que desear “buen provecho” al servir cada plato, no hay que interrumpir la conversación para anunciar los platos ni dar excesos de instrucciones sobre cómo se come un plato. El camarero tiene que ocuparse de que en una mesa no falte de nada, no de dar conversación. Y el ritmo de servicio está siempre marcado por los comensales. En última instancia, el personal de sala no sólo tiene que ser lo más técnicamente perfecto posible, sino que debe poseer la capacidad psicológica necesaria para sintonizar con los clientes de las mesas que le han sido asignadas.
10 comentarios a "El servicio"
guapa lección de “savoir faire Santamaría”. amen.
Muy bien, me gusta la filosofia. Saludos de Lisboa
Una filosofia compartida: en el detall està l’amor, en l’amor el detall ho és tot.
Salut mestre i mestressa*!
(*)”La vida professional de l’Àngels, com la meva, ha estat guiada per la voluntat de fer feliços els qui s’han apropat a Sant Celoni amb interès i respecte per conèixer el nostre restaurant. La vida en un restaurant, per una família, és un projecte en comú. Il.lusions i decepcions compensen l’amabilitat i la duresa d’una professió que només es pot portar a terme per guanyar-se la vida amb amor.”
LA CUINA DE SANTI SANTAMARIA. L’ÈTICA DEL GUST.
Edicions Cadí, 1999.
Deprecated: Function split() is deprecated in /usr/home/santisantamaria.com/web/blog/wp-content/plugins/google-analytics-for-wordpress/googleanalytics.php on line 413
[...] This post was mentioned on Twitter by Merlin Gessen, Le Gourmet Tamanaco and Ricardo Antela G., el081. el081 said: El servicio: Muchas veces se ha menospreciado al servicio en los ambientes profesionales… http://goo.gl/fb/Izq31 [...]
L’ofici de cambrer
Una feina o un plaer de servir a taula
Anys enrera, existia en alguns racons, la idea preconcebuda que el cambrer era un balaperduda o aquell que mentre busca fer-se un lloc en la vida i la societat va a servir coca-coles per guanyar-se quatre dinerons que mai l’ompliran satisfactòriament i que malgastarà en algun dels vicis que la seva fama l’hi atribuia. Però per sort només és això, una fama, una idea preconcebuda, que li hem sabut donar la volta i explicar (o millor) demostrar als nostres clients que lo nostre no és una feina qualsevol, fer de cambrer també és una professió tant digna i apassionada com una altre on tot dependrà de la il•lusió que hi posem. A més molt a prop tenim l’exemple dels nostres companys d’ofici, els cuiners, que anys enrera sel’s tenia ben poc considerats i avui en dia i per sort fer de cuiner és un prestigi a casa nostra.
Treballar cara el públic hom sap que no és fàcil, el nivell d’exigència és alt i no hi valen excuses. El respecte, l’amabilitat, el somriure, les paraules… són molt bones armes per combatre l’apatia, el malhumor o tant sols un mal dia.
L’experiència i el temps, també m’ha ensenyat que l’esforç, el treball i la dedicació que un hi aboca és la millor recepta per guanyar-se l’aprovació i la confiança dels clients i és aquí quan aquests deixen de ser clients i es converteixen en amics, amics que comparteixen amb nosaltres moltes estones d’oci, de plaer o de feina. A partir d’aquí ja tot és molt més fàcil i perquè no un xic màgic on fins i tot els errors passen desapercebuts.
La millor recompensa a la meva feina l’he obtinguda (a part de l’econòmica, és clar) amb la pila d’amics que he anat fent entre clients i companys en els diferents restaurants que he tingut la sort de treballar. Són ells els qui m’han ensenyat que fer de cambrer no només es un ofici sinó un plaer, el plaer de servir-los. Avui que tinc casa meva, el meu restaurant, m’agradaria animar als joves que senten vocació per aquest ofici que no s’arruguin i treballin per tirar endavant aquest ofici que a mi m’ho ha donat tot.
muy buena su filosofia, me gustaria alguien en mi pais entendiera eso…
saludos y como siempre le deseo muchisimo exitos
Interesante, profundo y simplemente real y rutinario.Ese es el protocolo cotidiano en un restaurante.
Matiz importante el de “El ritmo está siempre marcado por los clientes”.
Buen trabajo.
Si vas a un restaurante y te plantan un iPad para que elijas lo que vas a pedir, que haces??? Me lo huelo.
Estimado Sr. Santamaria
Efectivamente esta es una gran lección de como se ha de trabajar la sala. Durante años se ha primado la fama y la formación al cocinero (por toda la fama que han adquirido diferentes porfesionales), pero en muchos establecimientos se ha “dado de lado” al personal de sala.
En realidad, la sala tiene una gran importancia… tanta como la elaboración de un buen plato. Cuantas veces habremos comido una buena comida y al haber tenido un mal camarero no hemos vuelto al establecimiento… El camarero es la cara del restaurante. Ha de estar formado y preparado en multitud de cuestiones (vinos, tés, cafés, licores,…). Pero sobre todo debe saber vender la empresa
Soy el jefe de estudios de una escuela de hostelería en la cual formamos futuros profesionales y reciclamos a lo trabajadores en activo de toda una región, y he de decir que llevamos varios años trabajando en pos de conseguir unos camareros cada vez más preparados. Aquí no solo estudian las materias típicas de un camarero, sino que se le da una amplia formación en inglés, técnicas de comunicación y expresión.
Además contamos con un restaurante que abre tres días a la semana en el cual contamos con un maitre(profesor) que es el que comanda la sala. A su alrededor vemos las evoluciones de nuestros alumnos.
Algo estaremos haciendo bien cuando nuestros alumnos son apreciado dentro del empresariado del sector de nuestra región. No obstante, queda mucho que hacer… estamos dando los primeros pasos de un largo camino.
Saludos y un placer leer su blog
Deprecated: Function split() is deprecated in /usr/home/santisantamaria.com/web/blog/wp-content/plugins/google-analytics-for-wordpress/googleanalytics.php on line 413
Hola! hace poco realicé un cursos online sobre protocolo de mesas y la verdad es que me ha servido much opara mejorar en mi trabajo. Lo noto yo, mi jefe, y los clientes. Hay que dar más importancia al servicio y valorarlo más también.