• 1 costillar de cerdo
  • 24 cebollitas pequeñas
  • 2 cabezas de ajo
  • 250 g de espinacas
  • sal
  • pimienta

Para la cocción:

  • 1/2 l de vino blanco
  • 3 l de agua
  • 2 manitas de cerdo
  • 1 cabeza de ajo
  • 2 cebollas
  • 1 rama de tomillo
  • 6 c/s de aceite de oliva
  • 1 c/s de pimienta en grano
  • huesos de cerdo

 

Preparar el costillar, cortando la parte de la ventresca, cuyos huesos aprovecharemos para la cocción, y dejando la pieza de forma rectangular. Macerarlo en sal y pimienta durante tres horas. Dorarlo en una sartén con aceite.

Dorar los huesos de cerdo, las manitas y las verduras. Mojarlos con el vino blanco. Dejar reducir y añadir el agua. Cocer 2 horas a fuego lento. Espumar e incorporar el costillar macerado y dorado. Cocerlo a fuego lento durante una hora, hasta que esté tierno. Retirarlo del caldo, secarlo y volver a dorarlo en una sartén con aceite y mantequilla.

Reducir la mitad del caldo hasta que tenga consistencia de jarabe o glasa, gracias a las manitas de cerdo. Lacar con esta glasa las costillas e introducirlas en el horno para calentarlas y para que queden lacadas.

Acompañar con una guarnición al gusto, como las cebollitas y los ajos confitados y las espinacas salteadas, o bien con una ensalada.